En que consiste
A veces, después de una frenotomía, lo que más tranquiliza es una revisión extra: para ver cómo cicatriza, cómo se mueve la lengua y cómo está cambiando la toma. Es normal que surjan dudas (“¿lo estoy haciendo bien?”, “¿por qué vuelve a doler?”, “¿cuánto tarda en notarse?”). En esta revisión miramos señales de una succión eficaz, ajustamos postura y agarre, revisamos ejercicios si están indicados y ponemos foco en lo que más os preocupa: dolor, producción, peso, gases, atranques o cansancio. Es una visita breve, pero muy potente para consolidar mejoras y recuperar confianza.