En que consiste
El reflujo puede preocupar mucho: regurgitaciones, llanto al tumbarse, arqueo, tos, irritabilidad, despertares o tomas complicadas. Nosotras os acompañamos a entender qué es fisiológico y qué señales conviene vigilar, y trabajamos con pautas prácticas para aliviar: posturas, manejo tras las tomas, ritmo de alimentación, porteo y confort. También revisamos succión y aire, porque a veces el problema no es “solo reflujo”. Hablamos de síntomas frecuentes y de cuándo consultar a pediatría. El objetivo es que el bebé esté más tranquilo y que vosotros tengáis un plan claro sin vivir en alarma.