En que consiste
Una cicatriz no es solo piel: puede generar tirantez, dolor, sensibilidad alterada, molestias al moverte, sensación de desconexión o incluso emociones difíciles. En este tratamiento trabajamos cicatrices de cesárea, episiotomía o desgarros con técnicas respetuosas para mejorar movilidad del tejido, disminuir adherencias y recuperar confort. Nosotras te explicamos qué es normal en el proceso, cuándo es buen momento para empezar y cómo cuidar en casa. También abordamos síntomas frecuentes asociados: dolor pélvico, molestias sexuales, abdomen que tira o sensación de tirantez en la zona. La meta es que la cicatriz deje de “mandar” en tu vida.