En que consiste
Cuando hay irritación, sequedad o dolor vulvo-vaginal, afecta a todo: ropa que molesta, picor, ardor, infecciones recurrentes, incomodidad al orinar o relaciones dolorosas. Es frecuente en menopausia, postparto, lactancia o cambios hormonales, y no tienes por qué normalizarlo. Nosotras valoramos síntomas, hábitos y tejidos, y te acompañamos con un plan de cuidado íntimo y tratamiento para mejorar confort: hidratación y lubricación adecuada, hábitos, manejo de irritantes, reeducación si hay tensión del suelo pélvico. El objetivo es recuperar bienestar íntimo, seguridad y una vida sin molestias constantes.